¿Qué es una VPN?

Una VPN, o red privada virtual, es una red privada que cifra y transmite los datos que viajan de un punto a otro de Internet. Usar una VPN para conectarse a Internet permite a los internautas navegar de forma privada y segura, así como obtener acceso a sitios web restringidos y sortear los bloqueos por censura.

En esta guía, detallamos exactamente cómo funciona una VPN y para qué sirve, y te contamos lo que debes saber antes de elegir un servicio de VPN que se ajuste a tus necesidades.

¿Cómo funciona un servicio de VPN?

Cuando usas una VPN para garantizar la seguridad de tus datos personales, el proceso es el siguiente:

  1. Al conectarte a Internet con el servicio de VPN activado, se te conecta a uno de los servidores del proveedor de VPN.
  2. Al mismo tiempo, te proporcionan la dirección IP (una serie única de números que identifica a tu dispositivo) de ese servidor particular. En lugar de utilizar tu propia dirección IP, usas una que pertenece al proveedor de VPN.
  3. Tu conexión a Internet también se cifra (el proceso de convertir datos en código para impedir el acceso no autorizado) entre el dispositivo y el servidor al que estás conectado.
  4. Ocultar tu dirección IP permite que puedas acceder a Internet de forma privada y ayuda a impedir que tus actividades de navegación se rastreen. Así, tu navegación es privada y segura.

¿Aún tienes dudas? Nos gusta usar el típico ejemplo del helicóptero para explicar esto. Te lo contamos.

Vas conduciendo por la autopista con las gafas de sol puestas, el pelo suelto, escuchando a Taylor Swift a todo volumen en la radio y por encima de ti sobrevuela un helicóptero.

¡Ojo! No es un helicóptero cualquiera. A bordo se halla un grupo de hackers de la cafetería de tu barrio, tu proveedor de servicios de Internet (ISP), que sigue tu historial de navegación, y el gobierno, que puede supervisar todo. Pueden ver todo lo que haces y están bastante contentos por ello.

Pero, espera, viene un túnel. Te adentras en él y, de pronto, el helicóptero no puede ver nada de lo que haces. Mientras permanezcas en el túnel, estarás oculto.

Cómo funciona una VPN: la metáfora del coche y el túnel

Imagina que ese túnel es una VPN. Una vez que la activas, creas un túnel seguro entre el dispositivo e Internet. Todo lo que suceda en el interior del túnel está cifrado, es decir, que solo tú tienes acceso a ello. Sí, eso quiere decir que ni gobiernos, ISP, hackers ni jefes podrán rastrear nada de lo que hagas en línea (ni siquiera tu madre).

Cifrado. ¿Qué significa?

El cifrado es el proceso de codificar información (tus datos) de modo que no se pueda leer. Cuando te conectas a Internet por medio de una VPN, lo que se cifra es la conexión. Esto quiere decir que si los ciberdelincuentes interceptaran el flujo de tus datos, lo único que verían sería un código incomprensible.

El cifrado se puede considerar un tipo de código secreto. El resultado de codificar los datos es un código y existe una clave (o lógica) que permite descifrarlo para que vuelva a tener sentido.

El estándar más elevado de cifrado disponible es el AES (estándar de cifrado avanzado) de 256 bits, que emplean los proveedores de VPN más recomendados. ¿Qué significa 256 bits? Es el tamaño (o la complejidad) del código que se usa en el cifrado. Cuanto mayor sea, más posibilidades hay y más difícil es adivinar la clave. En el caso del cifrado de 256 bits, hay más combinaciones que estrellas en el universo. De hecho, este nivel de cifrado es tan seguro que lo utilizan bancos y gobiernos de todo el mundo para garantizar la seguridad de sus datos.

Hablemos de protocolos

Un protocolo de VPN hace referencia a la tecnología que un proveedor de VPN emplea para ofrecer una conexión segura y rápida entre un dispositivo y sus servidores de redes privadas virtuales. Es una combinación de estándares de cifrado y protocolos de transmisión.

Ilustración de un equipo con datos que una VPN está cifrando

El protocolo de este tipo más extendido es OpenVPN. Puede que el término «open» (abierto) no sea la mejor elección para algo diseñado para dar privacidad, pero se trata de la opción más segura y fiable que existe a la hora de utilizar un servicio de VPN. ¿Por qué? Porque es de código abierto, lo cual significa que cualquiera puede verificar su código fuente. Esto implica que, si se encontraran brechas de seguridad, la comunidad de desarrolladores que lo respalda se daría cuenta enseguida. También puedes tener la seguridad de que el código no se utiliza para nada raro, ya que está a disposición del público.

Otro protocolo habitual es PPTP (protocolo de túnel punto a punto), que se usa, principalmente, en servicios de VPN gratuitos y es mucho menos seguro. Se creó mucho antes (hacia 1995) y, aunque es más fácil de configurar, está repleto de fallos conocidos de seguridad y se debería evitar si lo que se desea es una conexión segura.

¿Por qué son importantes las direcciones IP?

La dirección IP es una serie única de números que identifica a tu dispositivo cuando te conectas a Internet. Imagina que es la dirección particular del dispositivo. Las direcciones IP suelen parecerse a esta secuencia: 216.3.128.12. Cada dispositivo tiene una y, cuando te conectas a una página, la dirección que escribes para abrirla se traduce en la dirección IP del servidor de esa página. Pero, al igual que tu equipo recopila la dirección IP de ese servidor para conectarse a él, los servidores de todas las páginas a las que te conectas recopilan la dirección IP de tu dispositivo.

La dirección IP vincula el dispositivo al ISP y a la región desde la que te conectas. Así es como los servicios restringen el contenido por región: tu dirección IP indica la región en que te encuentras y, si el contenido al que intentas acceder está restringido ahí, no lo puedes ver.

Conectarse a un servidor VPN significa acceder a su dirección particular: da igual en qué lugar del mundo esté situado ese servidor

Cuando te conectas a un servidor VPN, accedes a la dirección IP de uno de sus servidores, esté en la región en que esté: en el proceso, tu dirección IP queda oculta detrás de la del servidor. Cualquiera que intente espiar tus actividades solo encontrará la dirección IP del proveedor de VPN, no la tuya.

Esto, sumado a la conexión a Internet cifrada entre el dispositivo y los servidores VPN, hará que tus hábitos de navegación sean invisibles ante ISP, hackers y la vigilancia del gobierno.

¿Por qué usar un servicio de VPN?

La tecnología VPN se empleó, originariamente, para que los empleados que trabajaban de forma remota, fuera de la oficina central, pudieran acceder a archivos y carpetas de la empresa. Esto posibilitaba su acceso a documentos confidenciales a través de una conexión a Internet segura y cifrada. Aunque esta práctica continúa, cuando hablamos de VPN en este artículo nos estamos refiriendo a servicios comerciales que ofrecen a los usuarios seguridad y privacidad al acceder a Internet.

Una VPN no solo protege la navegación gracias a una conexión cifrada, sino que también puede proporcionarte acceso a una red más libre, pues te permite elegir en qué punto del planeta deseas situarte. Esta combinación de seguridad y cambio de ubicación significa que las VPN guardan muchos ases en la manga. Una VPN permite:

  • Disfrutar de redes wi-fi públicas con más seguridad.
  • Recibir transmisiones de contenido bloqueado en una región.
  • Acceder a páginas bloqueadas.
  • Evitar la censura.
  • Impedir el rastreo por parte de los ISP.
  • Impedir la discriminación de precios.

Con las VPN, usar una red wi-fi pública es seguro: estas son las razones

Las redes wi-fi gratuitas son geniales, ¿verdad? ERROR. Sí, son gratis, pero, en realidad, estás pagando un precio mucho más alto de lo que piensas.

Lo vamos a desglosar (y, como verás, es facilísimo piratear una red wi-fi pública): no son seguras, cualquiera puede acceder a ellas y si alguien se sabe un par de trucos de hackers (que, por cierto, se pueden encontrar fácilmente en la red), ¡conseguido! Está dentro. Y esto quiere decir que puede ver, rastrear y piratear toda la información que compartes a través de esa red.

Ilustración de los peligros de las redes wi-fi públicas gratuitas

Si envías bits de banca en línea, pueden echar el guante a tus datos bancarios; si mandas mensajes privados, los pueden usar para chantajearte a cambio de dinero (créenos, estas cosas pasan); y tus datos personales son idóneos para robarte la identidad. La lista es interminable.

Como una VPN cifra la comunicación con su servidor, no importa quién haya en la red pública ni quién esté intentando espiar: solamente lograrán ver una mezcla de código incomprensible. Es casi como tener una red propia independiente. Una red virtual.

Recibe transmisiones de contenido desde cualquier sitio

Puede que nunca lo hayas pensado, pero los servicios de suscripción por transmisión permiten ver un contenido distinto según el lugar del mundo en que estén ubicados. Ponte en situación: vas por la tercera temporada de esa serie de dragones y estás deseando saber lo que le pasa a la Reina Suprema. Te has ido 3 semanas de vacaciones con el portátil. Ahora quieres relajarte después de un día de ajetreo. Pero, espera... no puedes ver la serie porque el contenido no está disponible en el sitio donde te encuentras. ¡Qué mal!

Por suerte, no está todo perdido. Con una VPN, puedes elegir aparecer prácticamente en cualquier parte del planeta donde tu proveedor tenga un servidor. Así, si escoges tu país en la lista de servidores, será como si nunca te hubieras ido de viaje. Recuéstate y disfruta de los dragones. El momento de pánico ha pasado.

Accede a páginas bloqueadas

A veces, verás que ciertas páginas están bloqueadas en situaciones o ubicaciones determinadas. En el trabajo, la escuela y la universidad esto ocurre con mucha frecuencia. Aquí no te vamos a juzgar. Si crees que entrar a Facebook en la escuela es mejor para tu educación, tú mismo. Y lo mismo en el trabajo. ¿Es justo que tu jefe bloquee el acceso a LinkedIn? Es algo común.

Las VPN te ayudan a saltarte todo tipo de bloqueos de acceso aunque te encuentres en un entorno donde se restrinja el acceso a ciertas páginas. Tu conexión se cifra, sortea las restricciones pasando por un túnel y sale por el otro extremo del servidor del proveedor de VPN. 

Usando una VPN, podrás ver páginas bloqueadas aunque te encuentres en un entorno donde se restrinja el acceso

Evita la censura

No todo el mundo tiene la fortuna de vivir en un país donde existe libertad de información. China, por citar uno, censura sitios web como Google, Facebook y Twitter, e impone estrictas sanciones por su uso. Y esto engloba todo lo relacionado con ellos: Gmail, Google Maps, WhatsApp e Instagram, por nombrar unos pocos. Hasta FaceTime está prohibido. No es el plan ideal cuando estás de viaje y necesitas usar esos servicios. Las VPN te ayudan a sortear estos bloqueos por censura de la misma manera que te permiten burlar los bloqueos de acceso.

Una VPN te permite evitar la censura, ya que te dirige a un servidor situado en un país donde el acceso a Internet es libre

Impide que el ISP te rastree

Esto es muy importante. El ISP es el proveedor de servicios de Internet. En resumidas cuentas, es la empresa que te suministra la conexión a Internet. AT&T, Verizon, Movistar, Orange, etc. ¿Sabías que pueden ver todo lo que haces en línea? Y no solo eso, sino que además lo pueden guardar.

De hecho, en el Reino Unido, los ISP guardan el historial de navegación de los usuarios durante un año. Contiene todo lo que leen, consultan, ven y clican. En el caso de Estados Unidos, los ISP tienen derecho a guardar y vender los historiales de navegación al mejor postor sin el consentimiento del interesado. Los pueden comprar anunciantes, servicios de suscripción... todo lo que se te ocurra.

Una VPN impide que el ISP pueda controlar lo que haces en la red

Las redes privadas virtuales te protegen frente a esta invasión de la privacidad porque cifran la conexión a Internet, con lo cual solo tú puedes ver lo que estás haciendo. No se rastrea, guarda ni vende nada. Lo que nos conduce a lo siguiente...

Impide la discriminación de precios

¿Nunca has oído hablar de la discriminación de precios? Se da cuando se ofrecen distintos precios a los consumidores en función de su capacidad percibida de pagarlos, y en la red ocurre con mucha más frecuencia de la que crees.

Muchos de estos actos discriminatorios se producen, principalmente, en función de la ubicación. Por ejemplo, si resides en Madrid o Barcelona, es probable que tengas unos ingresos más elevados que otra persona que viva en Murcia o Cáceres, por lo que a menudo se te mostrarán unos precios mayores en los productos. Esto lo hacen mucho las aerolíneas, pero se puede aplicar casi a cualquier cosa. ¿Por qué? Porque las empresas quieren ganar dinero y saben cómo hacerlo.

Igual que el cambio de ubicación que realiza la VPN te permite saltarte los bloqueos de contenido, esta estrategia también dificulta que las empresas te puedan subir los precios.

Una VPN te puede ayudar a evitar precios más elevados en función de tu ubicación

Es un poco inquietante, ¿verdad? Bueno, eso solo era un ejemplo. Te contamos más. ¿Recuerdas eso que dijimos de que en Estados Unidos los ISP pueden vender el historial de navegación? Si tu historial cae en manos del anunciante adecuado, podrías estar pagando precios más altos por tus compras en Internet.

Imagínate este cuadro: has podido ver la temporada actual de la serie esa de los dragones de forma totalmente gratuita, ¿pero qué pasará cuando salga la nueva temporada (dentro de 200 años)? Ese mismo proveedor gratuito ha empezado a cobrarla. Sabe que la ves, que te encanta y que te puede hacer pagar por verla. Con una VPN, el ISP no puede ver lo que haces en la red y, si no lo puede ver, no lo puede vender.

¿Por qué es tan importante la privacidad en la red?

Internet está constantemente creciendo y, ahora que hasta tu tostadora se conecta a la red, es más fácil que nunca que toda tu vida quede expuesta. Hoy en día, todo lo que hacemos está en Internet. Lo buscamos en Google, lo contamos en Snapchat, le ponemos un filtro, lo compartimos en WhatsApp... la lista resulta interminable. Y el riesgo de que esta información se exponga públicamente es más elevado que nunca. Los ISP rastrean y guardan el historial de navegación, los hábitos y el comportamiento de los internautas, ya sea por requisitos gubernamentales o para venderlos a los anunciantes.

Tu información personal debería ser justamente eso: personal. Y, como es personal, es importante que puedas impedir que otros la compartan, vendan y rastreen. Las consecuencias de no proteger tus datos personales en Internet pueden ser terribles. Si no proteges tu privacidad, abres la puerta a los ataques de ciberdelincuentes, el rastreo de los ISP, la vigilancia del gobierno y anuncios personalizados según tu actividad.

Ilustración de un escudo en el centro y varios dispositivos conectados alrededor

¿Por qué es malo todo eso? La verdad es que a un ciberdelincuente no le cuesta mucho robarte la identidad. Algunos datos personales básicos le pueden dar acceso a tus cuentas bancarias en línea, los detalles de tus tarjetas de crédito e información privada en cuestión de segundos.

Que el ISP pueda rastrear tu historial de navegación significa que tiene conocimiento de todos los sitios web en los que entras. Puede conocer tus preferencias personales sobre lo que lees, ves y consultas, pero lo que haces en Internet debería ser solamente asunto tuyo, ¿no crees?

Y si crees que no pasa nada porque el gobierno sepa lo que haces, tal vez no lo hayas pensado detenidamente. Las restricciones gubernamentales sobre lo que se considera un comportamiento aceptable en la red pueden cambiar el cualquier momento. Si mañana el gobierno decide que algo es ilegal, puede utilizar el acceso que tiene a tu historial de navegación para perseguirte. ¿Sigues queriendo que el gobierno pueda rastrear y consultar todos tus hábitos de navegación en Internet?

Lo que hoy haces libremente podría ser inaceptable mañana y eso es algo que no depende de ti

Aunque pienses que nada de lo que haces podría ser jamás utilizado en tu contra, decir que la privacidad te da igual porque no tienes nada que ocultar es como decir que te da igual la libertad de expresión porque no tienes nada que decir: a lo mejor otra persona sí y tú no puedes quitarle ese derecho solo porque tú no quieras ejercerlo.

Además, todo el mundo tiene algo que ocultar. Todos sabemos que la gente no actúa igual cuando sabe que está siendo observada. Este conocimiento reprime la libertad de expresión y pensamiento. Es mucho menos probable que busquemos material controvertido si existe el riesgo de que, por ello, nos pongan una etiqueta en el futuro.

¿Me pueden seguir rastreando en la red si uso una VPN?

Cuando se compra una VPN, normalmente se hace dando los datos de la tarjeta de crédito, así que tu proveedor de VPN seguramente sabrá quién eres. Existen métodos indetectables de pago, como determinadas criptomonedas semejantes a los bitcoines el bitcoin no es tan anónimo como se pueda pensar, pero de esto hablaremos en otra ocasión. Sin embargo, en la práctica, aunque sepan quién eres, toda la información que una compañía de VPN debe tener sobre tu actividad en línea es tu dirección IP y la del servidor al que te ha conectado.

Busca una VPN que ofrezca direcciones IP compartidas: esto significa que, cuando estés conectado a un servidor, compartirás su dirección IP con las demás personas conectadas a él. De esta manera, es casi imposible vincularte al material consultado desde esa dirección IP. Resumiendo, el proveedor de VPN no debería ser capaz de averiguar tu historial de navegación en Internet.

Aparte de que el servicio de VPN te pueda rastrear o no, hay otras cuestiones en juego. Tienes que recordar que tu navegación se puede rastrear de muchas maneras, estés usando una VPN o no. Los anunciantes pueden seguirte y te seguirán en la red si tienes una cookie en el navegador, y usar una dirección IP distinta no cambiará este hecho. Si tienes Facebook abierto en una pestaña, todas las otras pestañas también están siendo vigiladas, y lo mismo pasa con Google.

¿Qué significa comprometerse a no llevar ningún registro?

Todas las actividades que se producen en un PC se anotan en un registro. Estos registros sirven para varias cosas, como ayudar a los informáticos a averiguar qué operaciones estaba haciendo un PC cuando se bloqueó, por ejemplo. Los servidores son equipos, así que técnicamente son capaces de llevar registros de las comunicaciones que pasan por sus sistemas.

De forma predeterminada, un servidor recopila información cuando se emplea un dispositivo para acceder a él. La cantidad de información que el servidor recopila sobre ti cuando te conectas se debe detallar con claridad en la política de privacidad del servicio de VPN que estés usando. Es importante leer siempre la política de privacidad del proveedor de VPN para saber con exactitud a qué atenernos. Al fin y al cabo, si tiene la capacidad de registrar tu historial de navegación, la finalidad de usar un servicio de VPN para lograr privacidad y seguridad en Internet queda totalmente anulada.

Cuando un proveedor de VPN afirma que tiene una política de «no registro» o «sin registros», quiere decir que no lleva ningún registro de lo que haces en línea. Todas las VPN de prestigio siguen este principio. Lo único que deben conocer es tu método de pago, tu dirección IP y la del servidor al que te has conectado en su red, y esto es lo único que deben poder facilitar si se ven obligadas a divulgar información.

¿Existen VPN gratuitas?

Sí, algunas VPN son gratuitas, pero ten cuidado: lo gratis no siempre es seguro. Un servicio gratuito de VPN tiene que conseguir dinero de alguna forma, y a menudo lo logra a costa de tus datos y tu seguridad.

  1. Protocolos débiles: la mayoría de los servicios gratuitos solo ofrecen redes privadas virtuales con PPTP (protocolo de túnel punto a punto), que es un método tradicional creado en los 90 y que ya se considera obsoleto. A lo largo de los años se han descubierto varias vulnerabilidades, y el cifrado se puede descodificar fácilmente empleando herramientas disponibles en la red. 
  2. Velocidades bajas: a todos nos gustan las cosas gratis, lo cual implica que las usan montones de personas, y esto ralentiza los servidores y retrasa las conexiones. Que disfrutes contemplando la ruedecita de carga en todas las páginas que abras.
  3. Límites de descarga: los servicios gratuitos de VPN imponen a los usuarios límites de descarga muy reducidos.
  4. Menos ubicaciones: un servicio gratuito raramente admite tantas ubicaciones como los de pago.
  5. Publicidad: como hemos señalado, necesitan ganar dinero de alguna manera, así que prepárate para ver cantidad de ventanas que aparecen de la nada y spam. Esto puede llegar a ser incluso un riesgo de seguridad; por ejemplo, en caso de que el servicio inserte sus anuncios en sitios web seguros, como el de un banco.

Si no estás convencido de si te conviene una VPN y quieres probar, te sugerimos que utilices primero una prueba gratuita. AVG Secure VPN ofrece una prueba de 30 días sin cargo alguno antes de registrarse en el servicio de pago.

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¿Las VPN son seguras?

¿Te acuerdas de lo que hemos explicado sobre el cifrado? Pues es lo que hace que una VPN sea segura. El cifrado AES de 256 bits lo usan los mejores proveedores de VPN y permite que todos los datos que compartas en tu conexión a Internet permanezcan seguros y privados. Si es suficiente para las operaciones militares del gobierno, también lo es para nosotros.

No obstante, debes asegurarte de elegir bien cuando escojas un servicio de VPN. Elegir el proveedor equivocado es como entregarles las llaves de todo tu reino, ya que, potencialmente, pueden ver todo lo que atraviesa sus servidores. Lee la política de privacidad y luego repásala para cerciorarte de que sabes dónde te estás metiendo.

Entonces las VPN son seguras, ¿pero son legales?

Las VPN son 100 % legales, no hay nada de malo en querer disfrutar de un poquito de privacidad en la red. Ahora bien, aprovechar esa privacidad para cometer un delito es, sin lugar a dudas, ilegal; un delito es un delito independientemente del medio empleado para perpetrarlo. Algunos gobiernos consideran el uso de una VPN como un acto hostil, ya que exigen más control sobre el contenido al que los usuarios acceden en línea en sus regiones. Por este motivo, te recomendamos que siempre te informes sobre las leyes de cada país en materia de VPN cuando vayas a viajar, pues a menudo cambian con los nuevos gobiernos y proyectos de ley (¿recuerdas lo que dijimos de que lo que es un comportamiento aceptable no lo defines tú?).

No obstante, es posible que algunos servicios detecten el uso de una VPN y te impidan acceder a ellos. Netflix, por ejemplo, lo hace.

¿Y si uso un DNS inteligente o Tor en vez de un servicio de VPN?

Un DNS inteligente es una tecnología mucho más simple pensada para internautas que solo quieren acceder a contenido restringido en cualquier parte del planeta, sobre todo, a servicios de transmisión, pero su uso no cifra la conexión a Internet, lo cual significa que hay una ausencia total de privacidad en línea: ni se te ocurra usarlo en una red wi-fi pública. No obstante, una ventaja de utilizar un DNS inteligente es que no es necesario que el tráfico de Internet atraviese otro servidor, con lo cual la velocidad es, normalmente, mucho más alta. Si no te interesa proteger tu privacidad o seguridad (¡¿por qué?!), pero quieres moverte virtualmente por todo el mundo, quizás te convendría usar un DNS inteligente.

Un DNS inteligente no proporciona la protección de una VPN 

The Onion Router (Tor) es un programa gratuito cuya finalidad es garantizar el anonimato en Internet. A diferencia de una VPN, que envía el tráfico a través de un único servidor, Tor te dirige a través de muchos servidores administrados por voluntarios. Cada uno de ellos añade otra capa de cifrado a fin de camuflar tu dirección IP para que no pueda conducir a nadie hasta ti. Sin embargo, no es del todo seguro: es bien sabido que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) tiene acceso de puerta trasera a Tor y, siendo un navegador, es mucho más vulnerable a ataques «man in the middle» por parte de hackers y gobiernos. Muy pocos servicios de VPN permiten usar su software a través de Tor.

¿Puedo usar una VPN en varios dispositivos?

Sí, por supuesto. ¿Cuántas veces has ido cargando por todas partes con un dispositivo para conectarte a Internet? No es 2007 y ya no estamos en Kansas, Dorita. Usamos Internet más que nunca y para cosas que jamás imaginamos, y eso significa que son más los dispositivos en los que tus datos personales están en peligro.

Los servicios de VPN de calidad ofrecen protección en todos los dispositivos y suelen emplear los protocolos más seguros y actualizados en la plataforma. Fíjate en los que tengan aplicaciones específicas de VPN para cada tipo de dispositivo, como VPN para iPhone y Android.

¿En qué debo fijarme al elegir una VPN?

Bueno, ya hemos explicado con todo lujo de detalles por qué necesitas una y para qué sirve. Ahora vamos a exponer algunos puntos que debes tener en cuenta a la hora de escoger una VPN.

  1. VPN de pago: como hemos apuntado, las versiones gratuitas no son seguras, son vulnerables y tienen spam. Si no pagas nada, el producto eres tú. .
  2. IP compartida: si un servicio de VPN ofrece acceso a direcciones IP compartidas, sabes que es la mejor apuesta, porque eso significa que varios usuarios acceden a ellas a la vez. De esta forma, es imposible asignar el tráfico de esa IP a ningún usuario concreto.
  3. Registros: un buen servicio de VPN debe comprometerse a no llevar ningún registro. Esto quiere decir que no podrá rastrear ni ver lo que hagas mientras estés navegando. La única información que tendrá sobre ti será tu IP y la del servidor al que te conectes. 
  4. Multidispositivo: hoy en día, lo que mueve el mundo son, básicamente, los smartphones y las tabletas. Elige una VPN que ofrezca protección para todos los dispositivos.

Te recomendamos las dos nuestras: AVG Secure VPN y la poco convencional pero fantástica HMA! Pro VPN, que cumplen todos los puntos descritos arriba.

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