Como hemos comprobado una y otra vez, los PC se ralentizan con el paso del tiempo. Existen formas de prevenirlo, como efectuar tareas habituales de mantenimiento y reinstalar el sistema operativo.

Otro método que utilizo a veces para luchar contra la ralentización y evitar los bloqueos es crear una instantánea del sistema, que luego empleo para restaurar el PC a un estado previo. La instantánea es, fundamentalmente, una copia de carbón del sistema en su conjunto: Windows, las aplicaciones y todo lo demás. La guardas en un disco duro externo y después la recuperas si algo falla.

Por lo general, la creo directamente después de instalar en el equipo el sistema operativo y las aplicaciones, y cuando ya he configurado todas mis preferencias. En este momento es cuando más veloz y fluido funciona el PC: sin añadidos de software basura, barras de herramientas ni elementos no deseados. Esta es la situación que hay que recuperar si hay alguna complicación.

Cómo crear una instantánea del PC

Primero, asegúrate de que el sistema esté tan limpio y bien configurado como sea posible. Ejecuta una herramienta de limpieza; desinstala aplicaciones; desfragmenta la unidad (si tienes un HDD tradicional); y actualiza todos los controladores y las aplicaciones. Como ya he señalado, la instantánea debe estar lo más impoluta posible.

Comprueba que dispongas de un disco duro externo con espacio suficiente para albergar los archivos. Para averiguar el tamaño del disco del sistema, ve a Equipo y haz clic con el botón derecho en la unidad principal. En Propiedades, puedes ver el tamaño:

Propiedades de Windows 

En este ejemplo, son casi 255 GB, la mayoría de los cuales son juegos (GTA V, The Witcher 3 y Dark Souls 3) y vídeos. En mi caso, voy a conservar todo, pero tú podrías eliminar estos enormes agujeros negros para ganar algo de espacio.

Al hacer una copia de seguridad del sistema entero, podrías usar un programa de otro fabricante y pagar un recargo para usar funciones extra, pero la herramienta integrada de creación de imágenes de Windows funciona muy bien. Para usarla, haz clic en el menú Inicio y escribe Panel de control:

Menú de Windows 

Ahora haz clic en Sistema y seguridad y luego en Copia de seguridad y restauración (Windows 7). Selecciona Crear una imagen de sistema. No dejes que el nombre te confunda; esta característica funciona en Windows 7, 8 y 10. Sigue el asistente y guarda la imagen en el disco duro externo.

Configuración de la copia de seguridad 

El tiempo que se tarde en realizar la imagen dependerá del tamaño de la partición. Una vez finalizada, coloca el disco en un lugar seguro para los tiempos difíciles, cuando el PC empiece a ralentizarse.

Cuándo y cómo restaurar

¿Ralentizaciones? ¿Errores? ¿Pantallas azules? Ha llegado la hora de sacar la instantánea del sistema.

Lo primero es lo primero: hacer una instantánea significa que los archivos quedarán «congelados en el tiempo». Si decides restaurar el sistema usando la imagen, perderás todos los cambios que hayas realizado en los documentos desde que la creaste. Antes de restaurar nada, me aseguro de que he guardado todos los cambios de archivo recientes en una unidad externa o en un servicio de almacenamiento en la nube, como OneDrive o Dropbox.

Ahora reinicia el PC y pulsa varias veces Mayús+F8 justo antes de que aparezca el logotipo de Windows en la pantalla. También puedes conectar la unidad USB o insertar el DVD y entrar en la configuración. Ve a Reparar el PC en la pantalla de bienvenida del instalador. En Opciones avanzadas, tienes la opción de restaurar una imagen seleccionando Solucionar problemas. Aquí ve a la opción Recuperación de imagen del sistema, conecta la unidad externa y selecciona la imagen (y el estado previo) a la que quieres regresar.

Conclusión: el remedio definitivo

No hay nada más eficaz que realizar el mantenimiento de un PC o reinstalar todo, pero contar con una imagen de copia de seguridad del PC es, sin lugar a dudas, útil, especialmente para aquellas ocasiones en que no quieres pasar horas solucionando problemas o volviendo a configurar cosas. Solo tienes que volver a un estado anterior en que todo funcionaba y restaurar el trabajo que has realizado desde entonces para que todo vuelva a estar en orden.