Vivimos en los tiempos de la publicidad personalizada. Busque cualquier cosa (espuma de afeitar, un viaje a Croacia, recetas veganas) y seguro que le aparecerá poco después en forma de anuncio. Pero ¿qué pasa con los anuncios de Facebook de cosas que hemos hablado en persona, pero que nunca hemos buscado? Estos inquietantes anuncios personalizados han estado apareciendo con la suficiente frecuencia como para que muchos empiecen a creer que Facebook nos está escuchando a través del micrófono de nuestro teléfono móvil.

¿Demasiada coincidencia?

«Me quejé a mi mujer de que me dolía la espalda porque la cama está vieja y al día siguiente me encuentro en Facebook anuncios de colchones.»

«Le digo a mi compañero de trabajo que igual hacía un viaje y... ¡toma! Anuncios de vuelos.»

«Hablé de que Cady Heron llevaba pantalones militares y chancletas... y me llega un anuncio de pantalones militares y chancletas.»

Internet está lleno de historias así. Si lee las suficientes, parece inevitable que Facebook esté escuchándonos a través del teléfono. ¿Cómo si no iba a ofrecernos anuncios de cosas que hemos dicho?

¿Son solo extrañas coincidencias, paranoia o una invasión de la privacidad a gran escala?

La política oficial de Facebook

Facebook ha declarado muchas veces que en modo alguno escucha a los usuarios a través de sus teléfonos. Si es que eso vale de algo. De usted depende decidir si la palabra de Facebook tiene algún valor. Después de todo, se han visto envueltos en un escándalo tras otro por fugas de datos y problemas de seguridad. Dicho esto, la mayoría de los expertos en seguridad cree que es cierto que Facebook no nos escucha, por distintas razones.

¿Sería técnicamente posible?

Antonio García Martínez, antiguo jefe de la división de publicidad dirigida de Facebook, publicó un artículo con el propósito de desacreditar este fenómeno. Su principal argumento era, en esencia, que no era técnicamente factible que Facebook nos escuchara de este modo por distintas razones.

Primero, para que Facebook escuche nuestras conversaciones y las utilice como munición para la publicidad personalizada, la empresa debería estar grabándolo todo constantemente, todo el tiempo. Eso requeriría una cantidad extrema de almacenamiento de datos que Facebook no tiene. Además, investigadores de la Northeastern University han realizado pruebas y no han hallado pruebas de que la aplicación de Facebook realice transferencias de audio. Es decir, la aplicación no envía a la empresa ningún audio que pueda transformarse en anuncios.

A esto se suma que el habla humana es inimaginablemente compleja y que cuesta imaginar que Facebook haya desarrollado la capacidad de: analizar nuestro lenguaje con tal precisión; filtrar el sarcasmo, las metáforas y la jerga; deducir exactamente lo que queremos; y servirnos al instante un anuncio.

¿Qué explicaciones alternativas hay?

Aunque no creemos que Facebook esté escuchando todo lo que decimos, no cabe duda de que resulta inquietante estar hablando de cualquier tema inusual y ver poco después un anuncio relacionado. Entonces, ¿qué puede haber detrás de estas misteriosas coincidencias?

Ya ha visto el anuncio

Es posible que viera el anuncio antes de tener la conversación. Por ejemplo, tal vez haya visto un anuncio sobre algún tema (en el gran océano publicitario que flota por Internet) y no lo haya registrado de forma consciente. Quizá fuera un anuncio sobre un destino de vacaciones particular. Más tarde, cualquier otra cosa le hace pensar en irse de viaje (ver que hace buen tiempo, por ejemplo) y le surge la idea de una escapada de verano con un compañero de trabajo. Cuando más adelante vuelve a ver el mismo anuncio del destino de vacaciones, cree (equivocadamente) que fue la conversación lo que activó el anuncio.

Sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación es la (extremadamente común) heurística psicológica que nos lleva a buscar la confirmación de lo que ya creemos, en vez de analizar la información de manera objetiva. Tenemos montones de conversaciones acerca de productos y servicios, y en el 99 % de las ocasiones no vemos inmediatamente después un anuncio relacionado. Pero el 1 % de las veces que sí vemos este anuncio lo consideramos una «prueba», porque estamos buscando evidencias que confirmen la hipótesis que ya teníamos.

No son más que coincidencias

Nos resulta más llamativo ver un anuncio relacionado con una conversación previa. Por supuesto, no nos damos cuenta de todas las demás ocasiones en que eso no sucede.

Facebook sirve anuncios sobre las cosas que sus amigos buscan

Una de las informaciones más valiosas que Facebook recaba sobre usted es a quién conoce. La empresa tiene datos sobre quiénes son sus verdaderos amigos (y, desde luego, sabe con quién queda de verdad de entre los cientos o miles de «amigos» que tiene en la aplicación). Y Facebook utiliza el interés de sus amigos (en acontecimientos, productos o ideas) para sugerirle cosas a usted. Por tanto, si ha hablado de un producto en persona con un amigo y este realiza una búsqueda, puede suceder que usted reciba anuncios «inquietantes» sobre algo que usted no ha buscado.

Facebook sabe tanto sobre nosotros que no necesita andar escuchando

Uno de los principales motivos por los que creemos que Facebook no nos escucha es que, simplemente, no le hace falta. Facebook ya tiene todos nuestros datos.

Para empezar, el servicio ya está diseñado para ser una mina de datos. Los usuarios introducen en la aplicación miles de datos personales: quiénes son nuestros amigos y familiares, qué nos interesa, a dónde vamos, qué libros y películas nos gustan, fotos de la gente con la que pasamos el tiempo y lo que hacemos, actualizaciones de estado, cuándo nos vamos de viaje, dónde compramos, etcétera.

Pero, por encima de todo, Facebook sabe lo indecible sobre su comportamiento en línea, incluso en lo que no respecta a su sitio. ¿Recuerda a Antonio García Martínez, al que mencionamos antes? Él es el creador del Píxel de Facebook. Es una innovadora tecnología de seguimiento que permite a los anunciantes seguir a los usuarios por la web, con independencia de si en ese momento tienen iniciada sesión en Facebook o no. Millones de sitios web cuentan con este Píxel, un diminuto código que registra toda clase de datos: qué sitios web visita, todo lo que compra en línea, las cosas que se plantea comprar para luego echarse atrás, y mucho más. De este modo, Facebook es capaz de crear un perfil extremadamente detallado sobre usted para que los anunciantes puedan «insistirle». Es decir, enviarle anuncios de aquellos productos que se planteó comprar, pero que no llegó a hacerlo.

Y si eso le parece poco, Facebook también tiene una montaña de información offline sobre usted. Hasta 2018, Facebook ha estado comprando información a brokers de datos (como Equifax, ¿se acuerda de ellos?), como por ejemplo cuánto dinero tiene, su estado civil, en qué tipo de casa vive, su clasificación crediticia, si ha estado envuelto en algún juicio y mucha otra información confidencial. Estas empresas de datos también cuentan con programas de fidelización de comercios, por lo que saben incluso lo que compra en tiendas físicas como supermercados y farmacias.

Los algoritmos de Facebook juntan toda esta información para saber todo lo que necesitan saber. Son incluso capaces de predecir el futuro con una precisión que da miedo. Facebook sabe tanto que puede anticipar con facilidad lo que haremos a continuación, a dónde iremos luego, qué es probable que necesitemos y qué podemos querer comprar.

¿Cuáles son las implicaciones de que Facebook sepa tanto?

Aunque es probable que Facebook no nos esté escuchando a través del teléfono, eso no significa que no nos esté espiando. El problema puede ser enorme. En un nivel personal, Facebook conoce los detalles íntimos de nuestra vida y los utiliza para ganar miles de millones de dólares al año a nuestra costa. En el nivel social, las implicaciones pueden ser enormes cuando se produce una fuga de datos, como sucedió con el escándalo de Cambridge Analytica, donde una empresa privada se hizo con datos de Facebook a escala masiva y los utilizó para influir en acontecimientos de importancia mundial, como las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 o el referéndum del Brexit.

¿Qué puede hacer como usuario?

Una forma de asegurarse de que Facebook no consiga una inquietante cantidad de información sobre usted es dejar de utilizarlo. Sin embargo, para muchos de nosotros eso no es realista. Si utiliza Facebook para comunicarse con sus familiares o para saber qué es de amigos que están lejos, no es probable que se deshaga por completo del servicio. Además, Facebook realiza perfiles de seguimiento de gente que ni siquiera usa la aplicación, así que tal vez no sea posible ocultarse por completo de este monstruo, a no ser que abandone directamente Internet (ya, ya suponíamos que no lo haría). Pero sí hay algunas cosas que puede hacer para reducir la información que Facebook recaba sobre usted.

Rescinda los permisos del micrófono y la ubicación

Repetimos, es probable que Facebook no le esté escuchando a través del micrófono. Pero, si le hace sentir mejor, puede impedir a la aplicación que utilice el micrófono. Vaya a los Ajustes del teléfono y busque Permisos de aplicaciones. Busque Micrófono y desactive tanto Facebook como Facebook Messenger. Tenga en cuenta que algunas funcionalidades podrían no operar adecuadamente. Por ejemplo, la grabación directa de vídeo en Facebook. Ya que está en los ajustes, puede ir también a Ubicación y desactivar la opción, de modo que Facebook no pueda seguir la ubicación física del dispositivo.

Configure los controles de privacidad

En la aplicación de Facebook, vaya a Configuración, Anuncios y Preferencias de anuncios, donde hay algunas opciones.

  • En «Anuncios basados en datos de socios» (es decir, datos que los anunciantes proporcionan sobre su actividad fuera de Facebook), marque No permitido.
  • En «Anuncios basados en tu actividad en los productos de las empresas de Facebook que ves en otros lugares» (es decir, que se usen sus datos para mostrar anuncios en sitios web y aplicaciones entre dispositivos, como ordenadores, teléfonos móviles y televisores conectados), marque No permitido.
  • En «Anuncios que incluyen tus acciones sociales» (es decir, mostrar a sus amigos anuncios basados en las acciones que usted realiza, como decir que una página le gusta o compartir una publicación), marque no compartir con Nadie.

En la misma página, también puede hacer clic en Tu información para ver en qué categorías lo incluye Facebook para los anunciantes.

  • En «Acerca de ti», puede optar por compartir u ocultar diversa información (como su estado sentimental, su empresa, su formación académica y otros) que los anunciantes pueden utilizar para ponerse en contacto con usted. Haga clic en el botón azul a la derecha de cada elemento para ocultarlo.
  • En «Tus categorías» verá más formas en las que Facebook lo identifica (como «cambio de dispositivo reciente» y «usuario de Wi-Fi»). Haga clic en la X a la derecha del cuadro para eliminar cada una de las categorías.

Como está en los ajustes, también puede ir a Aplicaciones y sitios web. Aquí puede ver cualquier aplicación para la que haya hecho clic en «Iniciar sesión con Facebook» (en vez de crear un nombre de usuario y contraseña exclusivos). Le puede sorprender el número de aplicaciones externas que siguen con sesión iniciada. Aquí puede eliminar estas aplicaciones o limitar el acceso a sus datos.

Comuníquese con sus amigos y familiares de forma más privada

Facebook asegura que no utiliza lo que escribe en Messenger para servir anuncios, pero sí tiene la capacidad de leer sus chats. Teniéndolo todo en cuenta, tal vez desee cambiar a un sistema de mensajería más privado. Además, si desactiva el acceso de Facebook Messenger al teléfono, no podrá utilizar la aplicación para realizar llamadas, como es obvio. Consulte nuestra guía sobre los métodos de mensajería más privados.

Utilice software antiseguimiento

Utilice un software antiseguimiento para asegurarse de que el Píxel de Facebook no lo siga por toda la web. Le conviene elegir un programa que evite los intentos de seguimiento, que muestre qué sitios web lo rastrean allá donde va (pista: no solo es Facebook) y que impida a las corporaciones servirle anuncios dirigidos o elevar el precio de los productos que haya estado mirando, como los billetes de avión. Ah, y qué coincidencia... ¡Resulta que tenemos exactamente ese producto para usted!

No sabemos si se ha quedado convencido de que el Sr. Zuckerberg no anda escuchando directamente sus conversaciones privadas, pero esperamos que haya aprendido algo acerca de la vasta cantidad de información personal que Facebook tiene sobre usted y sobre el modo de limitarla. Aunque Internet esté lleno de historias sobre gente que se queja del espionaje de Facebook, parece que la mayoría no es capaz de dar el paso y dejar la aplicación. De modo que, si sigue utilizándola (y no lo juzgamos), al menos hágalo teniendo un poco más de cuidado con su información personal.

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