¿Ha oído hablar del concurso sobre las «palabras más utilizadas», en Facebook? Es muy probable que sí, porque sorprendentemente fue compartido por cerca de 20 millones de usuarios, en pocos días. También obtuvo acceso a los datos personales de más de 16 millones de usuarios.

Con este tipo de viralidad, no es de extrañar que un informe de Cisco del año 2016 concluyera que las estafas de Facebook son el método de ataque en la red más común utilizado por los ciberdelincuentes. Con 1.600 millones de usuarios, esta red social sirve como plataforma para propagar de un modo rentable las estafas a gran escala, de forma rápida y relativamente sencilla.

Para ayudarle a ir siempre un paso por delante de los ciberdelincuentes, hemos recopilado una lista de los principales tipos de estafas (a menudo superpuestas) que puede encontrar en Facebook:

Noticias sensacionalistas

Estas estafas presentan titulares «ciberanzuelo» como tentación para hacer clic en ellos sin verificar primero la noticia. El problema es que pueden redirigir a sitios web con virus, ransomware y otras formas de contenido malicioso y publicidad. Pero la buena noticia es que Facebook ha progresado mucho para evitar que este tipo de publicaciones aparezcan en su canal de noticias.

Contenido oculto

Una extensión de los titulares anteriores son los sitios que requieren la introducción de determinados detalles para «revelar» cierto contenido. Por ejemplo, para poder ver un vídeo picante de alguna celebrity, o la respuesta a un cuestionario de autoevaluación, debe introducir una dirección de correo electrónico o debe aceptar algunos términos y condiciones. Esto es simplemente un sistema astuto que los estafadores utilizan para capturar su información.

Recolección de «Me gusta»

Esto ocurre cuando una página ha sido creada por los estafadores con el propósito de acumular comentarios «Me gusta» de forma artificial. De este modo pueden utilizar el gran número de comentarios de este tipo para distribuir nuevas estafas o vender la página en el mercado negro de cara a obtener beneficios (páginas como estas son sumamente valiosas para los profesionales del marketing con poca ética). Así que piénselo dos veces cuando vea uno de esos memes con gatitos adorables; su origen podría ser un estafador que intenta que se haga viral para su propio beneficio.

Los concursos que prometen un premio o un vale de regalo

Si algo tiene pinta de ser demasiado bueno para ser verdad, normalmente es un engaño. Estos tipos de concursos están diseñados para suplantar sus datos personales o para hacerle rellenar unas encuestas por las que los estafadores reciben dinero a cambio de su información. Está claro que usted no va a ganar un billete de avión en primera clase ni una compra gratis en el supermercado.

Aplicaciones sospechosas

Algunas aplicaciones de Facebook de terceros requieren que conceda permisos innecesarios, incluido el acceso a su nombre, su foto de perfil, la lista de amigos, el historial de publicaciones y los dispositivos que utiliza. Los términos y condiciones que usted acepta incluso pueden permitir que un estafador venda sus datos o publique directamente en su cronología. «Sepa quién está viendo su perfil» es un ejemplo clásico de una aplicación creada específicamente para ello (aunque LinkedIn proporciona esta funcionalidad, Facebook no lo hace en estos momentos).

Mensajes privados dudosos

Estos mensajes suelen seguir patrones de ingeniería social como, por ejemplo, ofertas para trabajar desde casa. Incluso puede que le informen de que le ha tocado un premio; a continuación, le piden un pequeño pago por adelantado para poder reclamarlo. Solo para que lo sepa: ¡nunca va a recibir el premio!

¿Qué puede hacer para protegerse?

Tome nota de las estafas de Facebook que hemos mencionado anteriormente; además, siempre:

  • Esté atento a la hora de introducir cualquier tipo de información personal en la red.
  • No comparta ciberanzuelos, memes o vídeos.
  • Instale solo aplicaciones de desarrolladores de confianza que no le pidan un montón de permisos innecesarios.
  • Esté atento a posibles publicaciones y páginas extrañas de sus amigos; evite hacer clic en ellas y posteriormente informe a su amigo de que probablemente se trata de una estafa.
  • No responda a los mensajes de personas que no conoce, especialmente cuando incluyen ofertas que suenan demasiado buenas para ser verdad.